Manejo del TMR en condiciones de clima cálido
Comprender la estabilidad del TMR y la ingesta: por qué los desafíos del clima cálido vuelven a estar en el foco en las explotaciones lecheras
Nuevas investigaciones y la adopción generalizada de herramientas de recogida de datos precisos en las explotaciones lecheras están transformando la forma en que los productores entienden el comportamiento del alimento. Entre los temas que están recibiendo una atención renovada mientras los nutricionistas preparan las raciones de primavera se encuentra el impacto del estrés por calor (HS) en la ingesta de materia seca (DMI) y cómo esto afecta al rendimiento de las vacas.
Además, lejos de ser una simple curiosidad estacional, el calentamiento del TMR está reconocido como un problema de manejo durante todo el año, con evidencias claras de reducción de la palatabilidad y del contenido nutricional del alimento. Cuando el clima cálido coincide con el calentamiento del alimento, el desafío se intensifica, como veremos a continuación.
Las evidencias muestran que el deterioro rápido del TMR es un desafío común
Los estudios de campo han puesto de manifiesto lo rápido que el TMR puede deteriorarse una vez expuesto al aire. Observaciones realizadas en 30 explotaciones de Estados Unidos encontraron que el 50% de las raciones analizadas mostraban signos de deterioro de la calidad en menos de 12 horas a 22°C (Kung, 2010).
Para muchas explotaciones lecheras esto significa que incluso las rutinas habituales de alimentación, como suministrar alimento dos veces al día, pueden no garantizar una frescura constante a lo largo de toda la jornada.
La proliferación de sondas de temperatura, sensores de rumia y sistemas de monitorización de la ingesta ha facilitado que los productores detecten fluctuaciones que anteriormente pasaban desapercibidas. Como resultado, el calentamiento del TMR se está convirtiendo en una preocupación cada vez más visible y cuantificable en las explotaciones modernas.
Las condiciones de clima cálido afectan al comportamiento y al rendimiento de las vacas
La literatura científica demuestra claramente que las vacas son sensibles a las condiciones ambientales, a menudo antes de lo que los productores esperan. Las investigaciones indican que el estrés por calor puede empezar a afectar a las vacas lecheras cuando las temperaturas alcanzan entre 16 y 19°C, dependiendo del nivel de humedad, lo que corresponde a un Índice Temperatura-Humedad (THI) superior a 62 (Hammami et al., 2013).
Incluso condiciones moderadamente cálidas pueden:
- reducir el tiempo de rumia,
- disminuir la ingesta de materia seca (DMI),
- desplazar el comportamiento de alimentación hacia las horas más frescas (durante la noche),
- y en última instancia reducir la producción de leche.
Es importante destacar que hasta el 50% de la caída en la producción de leche durante los periodos cálidos está directamente relacionada con la reducción de la DMI (Dona, 2026; Ramūnas, 2024).
DMI: un factor clave en la producción de leche
Además de estos cambios de comportamiento, la investigación confirma que la ingesta de materia seca es uno de los factores que mejor predicen la producción de leche (Azizi et al., 2009). Un estudio controlado publicado en Livestock Science demostró que las vacas con mayor producción presentan de forma consistente una mayor DMI, mayor ingesta de comida y correlaciones más fuertes entre los parámetros de comportamiento alimentario y la ingesta real de alimento, independientemente del número de partos.
Los autores subrayan que “una alta ingesta de alimento es esencial para mantener una elevada producción de leche, especialmente durante la lactación temprana”.
Esta relación pone de relieve una realidad práctica importante para los productores lecheros: cualquier factor que reduzca la DMI —ya sea por cambios de comportamiento derivados del clima cálido o por una menor palatabilidad debido al calentamiento del TMR— reducirá directamente la producción de leche.
Cuando el clima cálido coincide con el calentamiento del alimento, el desafío se multiplica. A medida que el TMR se calienta debido al aumento de la actividad microbiana, la palatabilidad y la disponibilidad de nutrientes disminuyen, lo que provoca que las vacas coman menos precisamente cuando su demanda metabólica es más alta.
El efecto combinado de clima cálido y calentamiento del TMR genera por tanto una reducción predecible y evitable tanto de la DMI como de la producción de leche.
El calentamiento del TMR es principalmente un proceso biológico impulsado por la actividad de levaduras, mohos y bacterias. Una vez que el frente del ensilado se abre y se mezcla en el TMR:
- Las levaduras se activan utilizando azúcares y almidón como sustratos.
- Los mohos y las bacterias aerobias comienzan posteriormente a proliferar
- El crecimiento microbiano genera calor, provocando que la temperatura del alimento aumente por encima de la temperatura ambiente.
- Esto conduce a pérdidas medibles de nutrientes, incluyendo materia seca, azúcares, almidón y fibra digestible.

Alimento caliente: una preocupación nutricional y económica
El experto de VILOFOSS, Víctor Marcén, explica lo que observa en las explotaciones cuando el TMR comienza a calentarse.
“Suelo observar el comportamiento de los animales como un indicador clave de cómo se gestiona la explotación y de cómo puedo ayudar al productor.
Cuando el ganadero informa de cambios y de una reducción en la ingesta, un aumento en la selección del alimento y mayores desperdicios, podemos concluir que el suministro de nutrientes se vuelve inconsistente a lo largo del día, lo que en la mayoría de los casos acaba reflejándose en la sala de ordeño.
Dependiendo de la situación de la explotación, podemos analizar más de cerca el TMR para ver si podemos sugerir soluciones. Estas pueden incluir recomendaciones de manejo combinadas de forma sinérgica con el uso de aditivos.”
Los grupos alimentados con menor frecuencia, como las vacas secas, las novillas o los animales jóvenes, son particularmente vulnerables, ya que sus raciones pueden permanecer más tiempo sin ser consumidas.
Un nuevo enfoque estratégico para los productores lecheros
A medida que las explotaciones obtienen información cada vez más precisa sobre la temperatura del alimento, el comportamiento de las vacas y los patrones de ingesta, la estabilidad del TMR está emergiendo como un componente crítico de la gestión moderna del rebaño.
Entre las soluciones disponibles, el uso de aditivos para TMR que se pueden añadir directamente en el carro mezclador representa una solución que ahorra tiempo para proteger el alimento.

FRESHFOSS es una solución granulada basada en la experiencia de VILOFOSS. Ayuda a detener el ciclo de deterioro al reducir el recuento de levaduras y bacterias aerobias en comparación con el TMR no tratado (Kristensen, 2019).


FRESHFOSS también ha demostrado aumentar la estabilidad aeróbica en +18 horas en condiciones controladas (20°C) (Kristensen, 2019).
En un ensayo interno, la mejora de la estabilidad del TMR con FRESHFOSS se tradujo en:
- mayor contenido total de materia seca (+2,2%),
- mayor contenido de almidón y azúcares (+8 g/kg TMR; +14 g/kg TMR),
- lo que se traduce en una mejora de la energía metabolizable disponible para la producción de leche (datos internos).
En resumen, optimizar la estabilidad del TMR ayuda a garantizar:
- una ingesta de nutrientes constante a lo largo del día,
- mejores condiciones ruminales,
- mayor resiliencia frente a periodos de clima cálido,
- y reducción de las pérdidas de alimento.
References
Azizi O., Kaufmann O., Hasselmann L.. 2019. Relationship between feeding behaviour and feed intake of dairy cows depending on their parity and milk yield, Livestock Science, Volume 122, Issues 2–3, 2009, Pages 156-161, ISSN 1871-1413, https://doi.org/10.1016/j.livsci.2008.08.009.
Donna M. Amaral-Phillips, Dairy Feeding and Management Considerations during Heat Stress. UTK University. https://afs.mgcafe.uky.edu/content/dairy-feeding-and-management-considerations-during-heat-stress . Consulted Feb 2026.
Hammami H. et al.. 2013.Evaluation of heat stress effects on production traits and somatic cell score of Holsteins in a temperate environment. Journal of Dairy Science, 96(3), 1844–1855.
Kung L., Jr., Ph.D Univ. Delaware. 2010 California Alfalfa & Forage Symposium and Corn/Cereal Silage Conference, Visalia, CA. Proceedings.
Ramūnas A. et al. The Impacts of Heat Stress on Rumination, Drinking, and Locomotory Behavior, as Registered by Innovative Technologies, and Acid–Base Balance in Fresh Multiparous Dairy Cows. 2024 Apr 13;14(8):1169. doi: 10.3390/ani14081169.
SEGES Innovation. Danish Agricultural Advisory Board. Kristensen, N.B. Effects of additives to improve aerobic stability of TMR . Stabilisering af fuldfoder. KvægInfo 2565 2019